Fabada

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LLegan las estaciones frías del año y que mejor que un buen cocido para entrar en calor y poder enfrentarse a ellas. La fabada es el cocido tradicional de la cocina asturiana.

La preparación de tan delicioso y contundente plato no es complicada, si bien el éxito final dependerá de la calidad de los productos utilizados, la paciencia y el buen hacer.

El producto base son las fabes (alubias blancas asturianas) y el compango (ingredientes cárnicos del cerdo, chorizo, morcilla, panceta, oreja,…).

Es un potente plato invernal, así que prepárate para una buena “fartura”…

Ingredientes (4 raciones):

  • 400 gr. de fabes, 1 chorizo, 1 morcilla, 1 trozo de panceta, 1 cebolla, 2 dientes de ajo, agua y sal.
  1. Lo primero es dejar en agua las fabes un mínimo de 12 horas en un recipiente grande, ya que crecen bastante al hidratarse. Con el compango haremos lo mismo en otro recipiente.
  2. Entonces, en una olla introduciremos los dos dientes de ajo y la cebolla pelados, las fabes, la panceta y el chorizo. La morcilla la introduciremos más adelante. Y tanto a el chorizo como a la morcilla conviene darles un par de pinchazos.
  3. Cubrimos bien de agua. Para estas cantidades yo usé 2,5l. Y ponemos a fuego medio (6/10).
  4. Cuando empiece la ebullición añadiremos un vaso de agua para cortarla, y esto lo haremos otras dos veces más cuando vuelva a comenzar la ebullición. Esto se denomina “asustar” las fabes y el objetivo es que no se rompan y se desprendan las pieles.
  5. Dejaremos cocer durante  dos horas y media aproximadamente, si bien a partir de cierto punto conviene probar la alubia para controlar el punto en el que quedan las fabes. Y durante todo el tiempo desespumaremos cuando sea conveniente.
  6. A falta de un cuarto de hora añadiremos la morcilla.
  7. Y cuando esté casi a punto sacaremos los ajos y la cebolla (si queda algo de ellos) así como unas cuantas fabes y algo de caldo, que pasaremos por la batidora e incorporaremos de nuevo a la olla, para darle cierta consistencia al caldo. Salar a gusto.

A poder ser lo dejaremos reposar dos o tres de horas para que se asiente. Y el resultado…

Fabada

Fabada

Maridaje:

Para acompañar me decidí por un vino tinto joven de maceración carbónica, ya que si bien buscaba un vino que aguantase el poderío de este plato también buscaba algo de frescor que compensara. Los tintos de maceración carbónica son vinos donde se potencia la fruta fresca y además permiten tomarlos ligeramente más fríos.

La elección en este caso fue Luberri Maceración Carbónica, un Rioja de la bodega Luberri – Familia Monje Amestoy.

Pues nada, lo siguiente es ponerse manos a la obra y a mover el bigote. Buen provecho!!! 🙂

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4 comentarios “Fabada

    • Pues como siempre hay teorías para todo. Hay quien defiende que sí porque es lo mejor para que se asienten los sabores. Y hay quien considera que con dos o tres horas de reposo es suficiente, ya que con más tiempo la fabe se oxida.
      Así que lo mejor es que cada uno saque sus propias conclusiones en base a su experiencia.

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